Israel-Palestina: Un asalto a Rafah «podría llevar a una matanza»

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El representante de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en los Territorios Palestinos Ocupados insistió este miércoles en que «todas las miradas» están puestas en la temida ofensiva a gran escala en Rafah. La agencia hizo eco, además, de la preocupación del máximo responsable para la ayuda humanitaria de la ONU, Martin Griffiths, de que un asalto a Rafah «podría llevar a una matanza».

«Las actividades militares en esta zona, esta zona densamente poblada, serían, por supuesto, una catástrofe insondable… y ampliarían aún más el desastre humanitario más allá de lo imaginable», declaró Richard Peeperkorn, representante de la OMS para Gaza y Cisjordania.

Esta amenaza aparece cuando las instalaciones hospitalarias están «completamente sobrecargadas e insuficientemente capacitadas… y al borde del colapso«, explicó, añadiendo que 1,5 millones de gazatíes están ahora hacinados en tiendas de campaña improvisadas y refugios de la UNRWA en Rafah.

Misiones fallidas

El médico de la OMS describió los pocos hospitales que siguen funcionando parcialmente en Rafah como «completamente desbordados, desbordados y mal abastecidos», señalando que, desde noviembre, sólo el 30% de las misiones de la OMS al norte fueron posibilitadas por las autoridades israelíes.

«Desde enero, la cifra es mucho menor», dijo Peeperkorn, añadiendo que sólo se había facilitado aproximadamente el 45% de las solicitudes de misiones para el sur. «Eso es absurdo, incluso cuando no hay alto el fuego; deben existir corredores humanitarios para que la OMS, la ONU y los socios puedan hacer su trabajo», subrayó.

«Necesitamos un sistema completo de distensión para poder hacer nuestro trabajo. La ONU, la OMS, están preparadas para llevar a cabo más y más misiones, al norte, al centro, al sur».

La columna vertebral sanitaria del sur, sitiada

En este contexto, el director general de la OMS expresó en X (antigua Twitter) su preocupación en medio de informes que indican la destrucción de las instalaciones de almacenamiento de equipos y suministros médicos del complejo médico Nasser, en el sur de Gaza, el cual “lleva sitiado alrededor de una semana”.

“El acceso al hospital sigue obstruido: no hay pasillo seguro para los necesitados”, señaló Tedros Adhanom Ghebreyesus, añadiendo que Nasser es la columna vertebral del sistema sanitario del sur de Gaza. “Debe ser protegido. Debe permitirse el acceso de la ayuda humanitaria”, dijo.

El doctor Tedros informó, además, que se han denegado dos misiones de la agencia en los últimos cuatro días y han perdido el contacto con el personal del hospital.

“Los hospitales deben salvaguardarse para que puedan cumplir su función de salvar vidas. No deben ser militarizados ni atacados”, aseveró.

Balance mortal

Tras más de cuatro meses de intensos bombardeos israelíes las autoridades sanitarias de Gaza informaron de que más de 28.000 personas, en su mayoría mujeres y niños, han muerto.

Los trabajadores humanitarios han estado haciendo lo «casi imposible para ayudar a las personas necesitadas, a pesar de los riesgos», declaró el martes en un comunicado el coordinador del Socorro de Emergencia de la ONU, Martin Griffiths.

Advirtiendo que el personal humanitario sigue corriendo peligro ante la falta de garantías de seguridad y los continuos ataques en Rafah, el funcionario también instó a Israel a atender los reiterados llamamientos de la comunidad internacional para que se abstenga de una invasión terrestre y sus «peligrosas consecuencias».

Ningún lugar es seguro en Gaza y las personas desarraigadas por la violencia, que incluye el lanzamiento de cohetes desde el norte de Gaza hacia Israel, siguen sin tener adónde ir, afirmó Griffiths, al tiempo que destacó un mayor deterioro de las condiciones de vida, marcado por la «aguda escasez de zonas seguras, refugios, agua potable, alimentos y medicinas».

Un rayo de luz

Por otra parte, Griffiths señaló que una breve pausa en los intensos combates en Khan Younis, en particular cerca de los hospitales Nasser y Al Amal, permitió a los voluntarios el lunes «salir del hospital Nasser y desviar las aguas residuales de una tubería rota que estaba inundando la sala de urgencias y amenazaba con cerrarla».

Dijo que esto fue posible después de que la agencia de asuntos humanitarios (OCHA) coordinara una pausa local de tres horas, que fue acordada por el ejército israelí, mientras que sigue pendiente un arreglo permanente de la tubería.

La educación, afectada

Citando los últimos datos sobre los daños sufridos por las escuelas de Gaza, Martin Griffiths afirmó que 162 edificios escolares han sido afectados directamente desde el 7 de octubre.

Esto representa casi el 30% del total de 563 edificios escolares del enclave, según el informe conjunto del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y Save The Children. «Al menos 26 de estos edificios han sido destruidos. Unos 175.000 estudiantes y más de 6500 profesores han visto sus escuelas directamente afectadas por las hostilidades. Al menos el 55% de las escuelas de Gaza necesitarán una reconstrucción completa o una rehabilitación importante», indica el informe.

No hay confabulación

Por otra parte, la OMS rechazó firmemente las acusaciones sobre una confabulación con socios no sanitarios en los hospitales de Gaza.

«Definitivamente, no podemos ser más firmes al decir que no, no hay confabulación entre la OMS y ninguna otra entidad del sector sanitario, de los socios sanitarios, del Ministerio de Sanidad (local) con los que estamos colaborando», afirmó la gestora de incidentes de la OMS para el conflicto en los Territorios Palestinos Ocupados, Teresa Zakaria.

«Sin embargo, no estamos en condiciones de investigar ninguna otra actividad que se esté llevando a cabo en los hospitales o lo que está ocurriendo debajo de ellos. Estoy segura de que también pueden apreciar que, en los hospitales, donde hay muchos pacientes, muchas poblaciones desplazadas, cuando nos centramos en la prestación de servicios, que es realmente lo que estamos haciendo, no estamos en condiciones de mirar más allá», añadió.

Fuente: ONU