Page carga contra el Gobierno y la amnistía: «Es una mala ley por mucho que algunos den saltos de alegría»

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El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha cargado este viernes contra la amnistía, apenas un día después del acuerdo alcanzado entre el Gobierno y sus socios, asegurando que es «una mala ley» y que, «por mucho que algunos den saltos de alegría», los procesamientos van a seguir y eso se verá no tardando mucho.

En su intervención en el acto institucional con motivo del Día de la Mujer, que se ha celebrado en Quintanar del Rey (Cuenca), ha vuelto a mostrar su rechazo a la norma, que pasó este jueves uno de sus principales exámenes tras ser aprobada por la Comisión de Justicia del Congreso de los Diputados. «Soy incapaz de sentirme orgulloso de un chantaje», ha criticado.

Tras manifestar que está «enormemente orgulloso del éxito que ha significado la Constitución española desde el 78», García-Page ha afirmado que este es un país «que tiene un metabolismo enormemente generoso, incluso lo es con quien le insulta, le increpa, le zarandea, incluso con los que quieren acabar con nuestro modelo de vida«.

El presidente castellano-manchego es una de las voces socialistas más críticas con la ley de amnistía junto con el expresidente de Aragón Javier Lambán, quien este mismo jueves decía no sentirse «especialmente orgulloso» tras la aprobación de la norma.

Aboga por defender el sistema democrático

Para el presidente de Castilla-La Mancha y secretario general de los socialistas en la región, no se puede hacer pasar lo que ha ocurrido desde el 78 para acá como un fracaso, ya que el fracaso sería considerar que España tiene un ordenamiento represor.

«Lo que no puede es quedarse sin defensas, lo que no puede es quedarse sin argumentos», ha asegurado Page, quien ha añadido que lo pueden decir incluso en una ley, pero que esa le parece una «mala ley cuando se parte de una premisa tan falsa como que el delincuente exige finalmente que el propio país y la Constitución se reconozcan a sí mismos como un problema, como una opresión«.

Y aunque hay gente que cree que las cosas que se hacen son para toda la vida, hasta se pueden terminar equivocando porque, según ha opinado, «por mucho que se diga y por mucho que algunos den saltos de alegría, los procesamientos van a seguir; pero eso se verá y se va a ver, además, espero que no tardando mucho».

Así, ha abogado por «defender lo que tenemos, que es un sistema democrático que no lo tienen muchos países en el mundo» porque «hay gente radical, antisistema, que además no están aquí» y que se proponen lo contrario, derribarlo.

«Soy incapaz de sentirme orgulloso de un chantaje»

Bajo su punto de vista, el egoísmo es lo que se esconde detrás del independentismo, y ha añadido: «Si hay algo que no toleramos la sociedad española es que nos tomen por tontos, y a las cosas, evidentemente, hay que llamarlas por su nombre».

«Hay muchas cosas de las que nos podemos sentir orgullosos en España, de logros conseguidos, pero de lo que soy incapaz de sentirme orgulloso es de un chantaje, de eso se me hace enormemente difícil», ha dicho.

El presidente de Castilla-La Mancha ha indicado que, para él, lo que significa ganar unas elecciones es «poder gobernar para poder cumplir lo que prometes, porque si en realidad lo que haces es cumplir lo contrario, no sé si lo llamaría exactamente gobernar«.

También ha dicho Page que hablar de líneas rojas en España ahora mismo casi le da pudor: «Hay algunos que ya se les tendría que olvidar para siempre hablar de líneas rojas o al menos decirle a la gente que cuando hablan de líneas rojas es como las carreteras, que son líneas discontinuas que se pueden atravesar, porque si no, la gente tiene derecho a sentirse engañada», ha asegurado.

Fuente: Agencias